Primero separamos las yemas de las claras de los huevos. Batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una crema homogénea. Añadimos entonces el mascarpone, a temperatura ambiente, y seguimos batiendo las claras hasta llegar a punto de nieve.
Aparte, bañamos los bizcochos en el café con un poco del licor de café. Luego ponemos en un molde alternando una capa de bizcochos con una capa de la crema de mascarpone.
Finalmente cubrimos con una capa de crema y espolvoreamos encima el cacao a gusto.
LLevamos a la heladera y lo dejamos enfriar como mínimo 3 horas.
Es recomendable hacerlo el día anterior a servirlo, ya que queda mucho más cuajado.
Enviado por Delia de Pavia (ITALIA) |