1 Lava las fresas. Colócalas en un cuenco, añade el azúcar y el zumo de naranja y tritura. Con este puré, rellena los moldes para helado hasta la mitad. Mételos dentro del congelador hasta que solidifique.
2 Enfría el yogur líquido dentro del congelador durante 10 minutos. Mientras tanto, monta la nata con al azúcar hasta que quede bien firme. Saca el yogur del frigorífico y mézclalo con la nata ya montada, con movimientos envolventes.
3 Cuando el puré de fresas que tenías en los moldes ya se haya solidificado, saca éstos del congelador y termina de llenarlos con la crema del yogur. Mételos en el congelador una hora. Sácalos e introduce los palitos. Vuelve a meter los helados dentro del congelador y mantenlos al menos tres o cuatro horas hasta que solidifiquen.
Envíado por María (Ciudad Real - España)
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